PRODUCTO DE HISTORIA II SECCION 2

Universidad Autónoma de Sinaloa
Jorge Roberto Méndez Acosta 1-04

Universidad Autónoma de Sinaloa
Preparatoria Lázaro Cárdenas
Alumno: Jorge Roberto Méndez Acosta.
Tema: Las reformas económicas y la
expulsión de los jesuitas en el noroeste.
Profesor: Huáscar Corona López.
Grado y grupo: 1-04.
Fecha: 15 de mayo del 2020.
Las reformas económicas y la expulsión de los jesuitas en el
noroeste.
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a conquista de México y del llamado Septentrión novohispano
fue un extendido proceso. La consolidación del dominio colonial en esta región
fue de gran complejidad y se pudo lograr en dos etapas; la primera se
desarrolló con exploraciones marítimas por militares y políticos entre los años
1520 a 1600. La segunda fase de esta conquista se logró por medio de la intervención
de misioneros y colonos en el siglo XVII, tomando un rol fundamental la orden
jesuita, evangelizando y propagando el catolicismo en la región.
En 1589 ante los fiascos de los españoles en su intento por vencer
a los indios cahitas por medios militares, el gobernador de nueva Vizcaya, Rodrigo
del Rio Loza, solicitó al virrey y al superior provincial de la compañía de
Jesús apoyo de religiosos jesuitas para llevar a cabo la conquista de la
provincia de Sinaloa por medio de una misión, a fin de evangelizar a los
cahitas.
El 6 de julio de 1591 llegaron a la villa de san Felipe y
Santiago los religiosos Martín Pérez y Gonzalo de Tapia a comenzar esta labor
y, con ella una nueva etapa en la historia de Sinaloa. El sistema de misiones
del Noroeste tuvo una primera época entre 1591 y 1608, en que se establecieron
y consolidaron los primeros asesinatos indígenas. Las misiones de Sinaloa
alcanzaron su máxima expresión entre 1614 y 1620, en que se fundaron 27 entre
los cahitas de los ríos (Sinaloa) Petatlán, Évora (Mocorito), Fuerte (Zuaque), mayo
y Yaqui.
En los primeros años las misiones había unión entre los
jesuitas y los funcionarios del rey por que aún no surgían los intereses
económicos que había provocar las diferencias. En Sinaloa como en otros lugares
de la nueva España, muchos indígenas se unieron contra los españoles y los
ayudaron a derrotar a los nativos. En 1595 y 1626 el presidio de Sinaloa fue
gobernado por el capitán Diego Martínez de Urdaide que sofreno con mayor fuerza
de lanzamientos contra los españoles con la ejecución de los líderes.
El capitán Diego Martínez de Urdaide trasladó la sede de
presidio en Sinaloa al rio Zuaque al crecer el sistema de misiones. En ese lugar
por el orden del virrey conde Montesclaros se construyó una fortaleza llamada Fuerte
de Montesclaros (1609), por lo que el rio tomó el mismo nombre como aún se
conoce.
Así el presidio de Sinaloa, nombrado el Fuerte se convirtió
en el núcleo de población que atraía colonos españoles por la seguridad que
ofrecía y la posibilidad de desarrollar algún trabajo para atención de los
militares y sus familias. Otros presidios del siglo XVII fueron los de los
xiximenes y San Sebastián, para contener a los indios que moderaban provincia
de Mazatlán.
En el año 1767 tubo lugar un acontecimiento que puede decirse
fue el mas trascendental en la vida de Sonora y Sinaloa; la expulsión de los
misioneros de la compañía de Jesús. La orden de extrañamiento se cumplió de
forma simultanea en todas las misiones de Sonora y Sinaloa el 25 de junio de
ese año, y los padres nada más se les permitió llevarse prendas de uso
personal. La expulsión tubo efectos positivos y negativos.
El desarrollo de la providencia se vio interrumpido ya que la
técnica del trabajo difícilmente apuntaba un claro proceso, y la región manifestaba
una enorme oposición respecto al desarrollo artístico, cultural y educacional
de otras regiones de país. Los indios quedaron frente a los criollos; la tierra
perdió el carácter comunal, y las temporalidades de las misiones despilfarradas
en manos de criollos y peninsulares, iniciando las guerras de los indígenas por
la posesión de la tierra y su fuerza de trabajo.
La situación a la
salida de los misioneros fue de desequilibrio y levantamientos en armas de las
seris y pimas. El poder económico, político e ideológico de clero y la compañía
de Jesús expresado en resistencia a las reformas y la difusión de ideas de
independencia entre la población, fue el motivo de su salida obligada a los
territorios novohispanos.
Jorge Roberto Méndez Acosta 1-04
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